El Día Nacional del Liderazgo, que se celebra cada año el 20 de febrero, ofrece una oportunidad para reconocer y apreciar la influencia significativa que tiene el liderazgo en las personas, los equipos, los lugares de trabajo y las comunidades. Celebra el liderazgo con empatía, integridad e influencia: cualidades que inspiran el crecimiento y nos recuerdan que el liderazgo tiene menos que ver con títulos y más con cómo nos presentamos constantemente para los demás. En reconocimiento al día, Kranthi Remala, asociada de Blue Yonder, comparte una reflexión basada en la gratitud por el liderazgo y el importante papel que desempeñan los líderes fuertes para posibilitar la productividad.
Para muchos, el trabajo se desarrolla a un ritmo exigente. Los recursos se agotan, las expectativas de los clientes evolucionan rápidamente, las hojas de ruta cambian, los plazos se ajustan y la presión sostenida exige que los equipos vayan más allá de lo planeado inicialmente. En momentos como estos, un liderazgo solidario, solidario y pragmático resulta invaluable. Cuando los líderes lideran con claridad, equilibran la empatía con la responsabilidad y confían en que sus asociados gestionarán el trabajo y la vida de manera responsable, crean seguridad psicológica, una base que fortalece la toma de decisiones y permite un desempeño sostenido.
Según Gallup, los equipos con alto bienestar muestran un 21% más de rentabilidad y un 17% más de productividad, lo que refuerza que el bienestar de los asociados no está separado de los resultados, sino que es esencial para alcanzarlos.
Este año exige una reestructuración profunda de la forma en que el liderazgo debe impulsar la organización, ya que es el año de la adopción de IA, donde la velocidad más allá de la escala es el nuevo mantra del éxito. Exige una nueva dimensión de atención a los aspectos de responsabilidad humana, colocando al mismo tiempo la psicología de la seguridad en la cima del refuerzo de la confianza de vez en cuando. Además, requiere acciones tangibles por parte de los líderes para restablecer la confianza y motivarlos a ir más allá.
A continuación, se presentan algunas conclusiones clave sobre liderazgo desde mi perspectiva, que pueden ayudarnos a ser líderes eficaces:
- La presión se acumula, y también la calma: los líderes que traducen la urgencia en claridad, en lugar de ansiedad, posibilitan la toma de decisiones más estables en todos los niveles.
- La seguridad psicológica permite a los equipos superar su desempeño base: cuando las personas se sienten confiadas y apoyadas, no solo soportan la presión, sino que la superan.
- El bienestar es un imperativo empresarial, no una iniciativa moral: los equipos con un alto nivel de bienestar se desempeñan consistentemente mejor porque pueden mantener la concentración en medio de la incertidumbre.
- El liderazgo humano es un beneficio competitivo: si bien no siempre es fácil de practicar, su valor a largo plazo es profundo.
Tengo la enorme suerte de trabajar en un entorno donde la confianza se extiende más allá de las exigencias cotidianas y donde la flexibilidad, la humanidad y el buen juicio se aplican con cuidado durante tiempos difíciles. Esa confianza contribuyó a que el trabajo se sienta arraigado y el progreso sostenible. Estoy sinceramente agradecido a mi gerente, a mi cadena de liderazgo, a mi equipo y a mis equipos extendidos por su constante apoyo y fortaleza, especialmente durante los momentos más desafiantes. Que Blue Yonder siga marcando pautas de liderazgo poderoso que permanezcan como testimonio para el mundo, independientemente de los tiempos cambiantes.



